Artículo técnico de Coproter
Purgadores de vapor: qué hacen y qué tipo elegir
Un purgador de vapor saca de forma automática el condensado que se forma en la instalación sin dejar escapar el vapor útil. Hay tres familias —termostáticos, mecánicos de flotador y termodinámicos— y cada una rinde mejor en un sitio distinto.
En el servicio técnico de Coproter comprobamos los purgadores también con cámara termográfica: un purgador que no trabaja se ve en la imagen térmica de la línea.
¿Para qué sirve un purgador de vapor?
Sirve para evacuar el condensado del sistema sin perder vapor. Una correcta eliminación del condensado mantiene el rendimiento de la instalación, evita pérdidas de energía y los problemas de su acumulación, y alarga la vida útil de tuberías, equipos y componentes.
- Extrae el condensado sin fugas de vapor.
- Mantiene la eficiencia térmica del sistema.
- Evita golpes de ariete y daños en los equipos.
- Protege la instalación frente a la corrosión.
Los tres tipos de purgador y cómo funciona cada uno
1. Termostáticos: funcionan con la temperatura
Un elemento termostático (cápsula o fuelle) se dilata con la temperatura del vapor y cierra la salida. Cuando llega condensado frío, se contrae y abre, y deja salir la descarga.
Aplicaciones típicas: líneas de trazado y equipos donde las variaciones de temperatura son pequeñas y la eliminación de aire es importante.
2. Mecánicos de flotador: funcionan con el nivel de condensado
El flotador sube con el nivel de condensado y acciona una palanca que abre la válvula. Cuando el nivel baja, el flotador desciende y la válvula se cierra.
Aplicaciones típicas: intercambiadores de calor, calentadores, equipos de proceso y aplicaciones con grandes caudales de condensado.
3. Termodinámicos: funcionan con la velocidad y la presión
El vapor flash genera una velocidad y una caída de presión que empujan el disco hacia la apertura. El condensado, con menor velocidad y mayor densidad, permite que el disco cierre.
Aplicaciones típicas: drenaje de líneas de vapor, trazados largos, aplicaciones con sobrecalentamiento y cargas variables.
¿Qué purgador conviene en cada caso?
Depende del punto de la instalación: el termostático va mejor con cargas pequeñas, aire que eliminar y arranques frecuentes; el de flotador, con grandes cargas de condensado y funcionamiento continuo; y el termodinámico, en purgas de líneas principales, distancias largas, sobrecalentamiento y condiciones severas.
| Prestación | Termostáticos | Mecánicos (flotador) | Termodinámicos |
|---|---|---|---|
| Eliminación de aire | 5 · Muy buena: descargan el aire frío de forma continua | 3 · Buena: el aire se elimina hasta que sube el nivel | 1 · Pobre: no están pensados para eliminar aire |
| Golpes de ariete | 5 · Excelente: descarga modulante y suave | 4 · Bueno: descarga continua amortiguada | 1 · Pobre: descarga intermitente y más brusca |
| Modulación de la descarga | 5 · Proporcional a la carga | 4 · Continua, proporcional al nivel | 1 · Intermitente (ciclos rápidos de apertura y cierre) |
| Resistencia al sobrecalentamiento | 2 · Limitada: los elementos pueden dañarse | 3 · Moderada: el flotador puede verse afectado | 5 · Excelente: funcionan bien con sobrecalentamiento |
| Mantenimiento | 3 · Bajo: elementos simples y accesibles | 3 · Moderado: limpieza periódica del mecanismo | 4 · Muy bajo: diseño simple y robusto |
| Mejor uso | Pequeñas cargas, eliminar aire, trazados y arranques frecuentes | Grandes cargas de condensado, equipos de proceso y funcionamiento continuo | Purgas principales de vapor, largas distancias, sobrecalentamiento y condiciones severas |
¿No sabes si tus purgadores trabajan bien? Cuéntanos qué instalación tienes y dónde está la planta.
Llamar al 976 10 88 18 Escribir por WhatsApp
Qué mirar al elegir un purgador de vapor y buenas prácticas
Los criterios clave son el tipo de equipo y su carga, el caudal de condensado, la presión y la temperatura, la presencia de aire, las condiciones de operación y lo que pide de mantenimiento. Y al instalarlo:
- Instalar el purgador en el punto más bajo del sistema.
- Incorporar un filtro en la entrada del purgador.
- Instalar válvulas de aislamiento para poder mantenerlo.
- Comprobar periódicamente su funcionamiento.
- Elegir el tipo adecuado: el purgador correcto en el lugar correcto marca la diferencia.
Elegir e instalar bien el purgador ayuda a mantener la eficiencia del sistema, la fiabilidad del proceso y la vida útil de los equipos.