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Artículo técnico de Coproter

Lodos en la caldera de vapor: por qué se forman y cómo evitarlos

Los lodos y la cal del fondo de la caldera pasan desapercibidos al principio, pero bajan el rendimiento y, con el tiempo, dañan el acero del hogar y de los tubos de humos.

¿Por qué se forman lodos en una caldera de vapor?

Por la dureza del agua de alimentación: las sales de calcio y magnesio. A alta temperatura precipitan y forman depósitos sólidos sobre las superficies de intercambio y en el fondo de la caldera. Por eso uno de los parámetros clave es la dureza residual del agua de alimentación.

La norma UNE-EN 12953-10 fija una dureza total máxima de 0,01 mmol/L (unos 0,1 ºfH), es decir, prácticamente nula, aunque en algunos controles se acepte en la práctica una dureza inferior a 1 ºfH.

Y no es solo una recomendación: el artículo 8 de la instrucción técnica de calderas (ITC EP-1, Real Decreto 809/2021) obliga al usuario de una caldera de vapor o de agua sobrecalentada a tener un tratamiento de agua eficiente y a mantener el agua, como mínimo, dentro de las especificaciones de esa norma.

Qué daño hacen los lodos: la chapa del hogar puede llegar a 500-600 ºC

Los depósitos de cal y lodos actúan como aislante: dificultan que el calor pase de los gases de combustión (lado humos) al agua a través del acero. La primera consecuencia es económica: baja el rendimiento y sube el consumo de combustible.

Pero lo verdaderamente crítico es el daño al acero:

  • En el hogar, la chapa recibe directamente la radiación de la llama. Si hay mucha cal en el fondo, el agua no la refrigera y se alcanzan temperaturas de 500 a 600 ºC. A partir de ahí aparecen fluencia (deformación lenta por temperatura), pérdida de resistencia, abombamientos permanentes y grietas: un proceso que puede acabar en el colapso de la caldera.
  • En los tubos de humos el efecto es el mismo: las grietas obligan a dejarlos fuera de servicio (taponarlos), con la consiguiente pérdida de rendimiento.
Lodos acumulados en el fondo de una caldera de vapor Tubos de humos de una caldera vistos desde la placa tubular Interior del fondo de una caldera durante la limpieza de lodos
Lodos en el fondo de la caldera, tubos de humos y limpieza del fondo.

¿Sospechas que tu caldera tiene depósitos? Cuéntanos qué caldera es y dónde está la planta.

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¿Cómo se evitan los lodos en la caldera?

Con dos medidas preventivas: un descalcificador que elimine la dureza del agua de alimentación y purgas de fondo periódicas que saquen los lodos y sólidos acumulados, porque al producir vapor se evapora agua prácticamente pura y todo lo demás se queda dentro de la caldera.

Cuando los depósitos ya son importantes, se limpia el fondo y las superficies internas de la caldera: con limpieza mecánica o con agua a alta presión, completada con tratamientos químicos específicos.

Controlar la calidad del agua y gestionar bien las purgas son las mejores herramientas para mantener la eficiencia, alargar la vida útil de la caldera y que funcione de forma segura. Las purgas, además, no deben ir directas al desagüe: para eso está el tanque de enfriamiento de purgas.

Fuentes

  • Norma UNE-EN 12953-10, calderas pirotubulares: requisitos de la calidad del agua de alimentación y del agua de la caldera.
  • Real Decreto 809/2021, instrucción técnica complementaria ITC EP-1 (calderas), artículo 8: agua de alimentación y agua de la caldera.

¿Revisamos el fondo de tu caldera?

En las inspecciones periódicas hacemos también la revisión anual de mantenimiento, en la que se diagnostican desgaste, corrosión y depósitos en el lado agua. Y si el daño ya está hecho, lo reparamos.

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